Reseña: Ya Ghazze Habibti - Gaza, mi amor

"Solo se ama lo que se conoce", así dice la frase de cuya autoría no hay certeza y en la que estoy plenamente de acuerdo, más allá de parecer una obviedad, es un signo de coherencia interior. La contraparte corrupta de esto es la "idealización", momento en que la niebla se apodera de nuestra mente y corazón y creemos amar algo que verdaderamente no conocemos y caemos en un error fundamental, proclamar y defender cuestiones que son absurdas.

Ya Ghazze Habibti, Gaza, mi amor, me permito hacer propio el título del libro, la lucha y el recorrido de quienes han contribuido en su escritura, que comparten su experiencia de vida y nos permiten conocer, a los que desde lejos miramos y admiramos su valor y resistencia.

El libro comienza, por supuesto, con un necesario resumen histórico de la ocupación y las condiciones que han llevado al actual genocidio, sin olvidar la necesaria crítica a ciertas posiciones palestinas que han debilitado la unidad de este pueblo en favor de los intereses de los ocupantes y del imperialismo capitalista. Si bien su extensión es breve, debate de forma potente conceptos clave e ideas fundamentales que como errores no casuales se repiten en la prensa, como por ejemplo, no hacer siquiera el intento de definir a Hamás como algo diferente de grupos auténticamente terroristas que aspiran a un califato panislámico universal, sino todo lo contrario, siendo este grupo en particular más nacionalista que religioso y cuyas pretensiones se limitan exclusivamente al territorio palestino histórico. Y que por cierto, está más allá de la caricatura de ser un grupo terrorista, sino más bien es una organización que asume un compromiso profundo con la liberación de Palestina, incluye desde su perspectiva la necesaria lucha armada, pero también ha tenido un profundo involucramiento en formas de movilización popular y ha operado como gobernante del territorio de Gaza, gestionando todo lo que ello implica.

La movilización popular y no violenta del pueblo palestino ha sido una constante a través de los años, las marchas del retorno son un ejemplo, las que se reprimen fuertemente, de forma esporádica Israel avanzaba sobre Gaza y Cisjordania, cada tanto unos cohetes hacia el ocupante y una respuesta de brutales bombardeos hacia Palestina. Pero ocurrió el 7 de octubre, ataque que el mismo libro declara que no es suficientemente comprendido y nos ha llevado al estado de cosas actual.

Tendríamos que ser muy descarados, ignorantes, fanáticos o simplemente estúpidos, para al menos no considerar que lo hecho por Israel es una atrocidad, si quieres no lo llames genocidio, pero bombardear hospitales, escuelas, campos de refugiados, bloquear ayuda humanitaria y tantas otras cosas más que hace Israel no cae dentro de lo que se podría considerar una acción éticamente sostenible.

¿Qué hacer desde tan lejos? Desde la perspectiva situada del libro se hace un llamamiento sobre todo a quienes están en el "núcleo imperial": israelíes, estadounidenses y europeos. Cuyos gobiernos son de forma directa perpetradores del genocidio. Pero para quienes estamos más bien en la periferia nos aproximamos más a ser una "población sobrante", ni suficientemente blancos ni occidentales, potenciales objetos de deshumanización.

En cualquier caso, mi propuesta es esta, para protegernos lo primordial es ir estrechando los lazos entre comunidades dentro o fuera de nuestros países, por otro lado, ir contando los vínculos con las entidades (personas, empresas e ideologías) que validan cuestiones como el extractivismo, la xenofobia o el racismo, y tienen como telón de fondo la crueldad.

Exploremos un nacionalismo basado en el valor de lo humano, la naturaleza y la reciprocidad, en lo que amar lo propio nos permita conocer y amar lo diferente. En lo personal, mientras más aprendo de Palestina, en ningún caso implica que comience a amar menos a Chile, al contrario, me sirvo del ejemplo de su lucha y admiro el valor de su resistencia y me ayuda a comprender cómo es que aquí también se despliega la maquinaria que oprime a los palestinos. Gracias a esta y otras lecturas que honran al pueblo palestino he comenzado a indagar en la lucha mapuche por su autonomía, regeneración territorial y cultural.

Y sí también quieres ayudar, lo primero es conocer y amar, para que cada una de las acciones que lleves a cabo se desarrollen con la más profunda convicción. Desde aquí, tan lejos, no tienes que tomar un arma (o ojalá nunca sea necesario), puedes comenzar por la comodidad, hoy ve un par de noticias de medios independientes sobre Palestina y comparte, mañana deja de comprar a esa empresa que financia el genocidio, antes que acabe la semana habla con alguien sobre este tema, dialoga. Si ya conoces, ama más intensamente, participa en marchas, apoya a alguna fundación de ayuda a Palestina, pone al servicio tus habilidades.

La tarea es conocer y amar más a Palestina, conocer y amar más lo propio, el siguiente paso del amor es servir.

“Donde haya un árbol que plantar, plántalo tú; donde haya un error que enmendar, enmiéndalo tú; donde haya un esfuerzo que todos esquiven, hazlo tú.
Sé el que aparte la piedra del camino, el odio de los corazones y la dificultad en los problema.
Hay una alegría en ser sano y en ser justo; pero hay, sobre todo, la hermosa, la inmensa alegría de servir”. Gabriela Mistral

Pd: Agradecimiento a Juan Naudón por facilitarme el libro Ya Gazze Habibti. Gaza, mi amor: Comprender el genocidio en Palestina, editado en Chile por Sapos y Culebras Editorial.



Para citar este artículo por favor usar: 
Cárdenas, L. (19 de agosto de 2025). Reseña: Ya Ghazze Habibti - Gaza, mi amor. Sobre lo humano y lo divino. https://fadailalfaqir.blogspot.com/2025/08/resena-ya-ghazze-habibti-gaza-mi-amor.html

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