Entradas

Mostrando las entradas etiquetadas como tiempo

El tiempo sagrado y el tiempo profano

Imagen
El tiempo sagrado y el tiempo profano Notas sobre el capítulo II de “Lo Sagrado y lo Profano” de Mircea Eliade Mircea Eliade nos hace una clara definición conceptual para comprender dos formas temporales que concibe el homo religiosus (hombre religioso), existiendo una  temporalidad profana que se caracteriza por su linealidad, con una simple orientación de principio a fin que corre en una sola dirección. Pero, paralelamente corre el Tiempo Sagrado, que constituye un quiebre ante la otra temporalidad, es un retorno a un tiempo mítico, un tiempo que está marcado por la presencia de los dioses, del influjo de eventos que fundan a la misma comunidad y la dotan de un sentido para sí mismas, es ahí donde nos encontramos con la celebración del rito que recrea y actualiza el mito. Según el autor, el tiempo se renueva anualmente para el hombre religioso de las culturas arcaicas, de forma que recupera su “santidad” original, en una especie de profunda recuperación de sus cualidad...

Sobre el tiempo

Imagen
De alguna manera, la vida está diseñada de modo que cada día renacemos, no es simplemente que exista un tiempo lineal, progresivo y eterno que avance solamente hacia adelante. Hemos sido determinados para cumplir ciclos, para avanzar un poco y luego sufrir o gozar de la renovación, pues lo queramos o no, siempre volveremos a la primavera. La religión hindú es una de las más versadas a la hora de hablar de ciclos temporales, las eras cósmicas o “yugas” son cuatro etapas sucesivas que encierran diversas características para aquellos que viven en ellas, pero el rasgo común es que las características positivas van decayendo sucesivamente. Satya yuga es la primera, con una duración de 1.728.000 años, sus características fundamentales son la verdad y la corrección, no hay envidia ni odio. Toda la gente es de una sola casta, o mejor, no hay castas, las personas viven 4.000 años y gozan de cuerpos y mentes muy bien desarrollados, tampoco hace falta cultivar, ya que la tierra es ric...